En esta ocasión tenemos 2×1 de entrevista. Nuestras preguntas las respondieron un par de bibliotecarios Universidad Autónoma de Querétaro, en la ciudad de Querétaro, ubicada a 218 kilómetros al noroeste de la capital mexicana. Carlos Alberto Martínez Hernández, maestro en Historia y responsable general de Bibliotecas, y Rubén Pérez Cantor,  maestro en Literatura y responsable de Desarrollo de Colecciones, abordan el estado de las bibliotecas públicas en México, la necesidad de tener una visión crítica de la profesión bibliotecaria, la importancia de las bibliotecas para el futuro de México, así como el imperativo de desarrollar competencias lectoras entre los usuarios.

P: ¿Cuál considera que es el papel de las bibliotecas en México?

Carlos Alberto Martínez

Carlos Alberto: Desde hace treinta años o más, las bibliotecas públicas del país están olvidadas, aunque dentro de nuestro país existen ejemplos honrosos de éstas. Sin embargo, para los municipios y estados, así como para la Secretaría de Cultura, las bibliotecas públicas están en el último lugar de sus prioridades. El desdén que se tiene en nuestro país por la cultura ha contribuido a brindar escasa atención a nuestras bibliotecas públicas.

Por otro lado, las bibliotecas universitarias, que son las que llevan la pauta en el mundo bibliotecario, cuentan con una amplia cantidad de recursos humanos y materiales, lo cual permite desarrollar diversas actividades, así como proyectos. La mayor dificultad dentro de las bibliotecas universitarias somos nosotros mismos: los bibliotecarios profesionistas, técnicos o empíricos, tenemos la obligación de cambiar nuestro perfil y rol dentro de las universidades, no basta tener habilidades informativas sin tener habilidades lectoras y viceversa, sólo por señalar una situación.

Rubén: Considerando el ambiente de zozobra y violencia desmedida que impera en nuestro país, creo que el papel de las bibliotecas pasa de ser un mero almacén de libros al de un generador de mentes críticas y preparadas para afrontar cualquier reto que se les presente. El bibliotecario debe ser ese guía que orienta al usuario a través del conocimiento y por ello no vislumbro un futuro mejor para México sin bibliotecas.

P: ¿Cómo transcurre un día típico para usted?

Carlos Alberto: Soy el responsable general de Bibliotecas, regularmente tengo reuniones de trabajo con los responsables de Bibliotecas, posteriormente, continúo con el seguimiento de los servicios bibliotecarios. Además de desarrollar un trabajo colaborativo con otras áreas de nuestra Dirección, por ejemplo, Infraestructura o Desarrollo de Colecciones. Así, una de mis ocupaciones vitales es la de cambiar el rol de bibliotecario en nuestra universidad.

Rubén: Como responsable del área de Desarrollo de Colecciones mi labor diaria es estar actualizado sobre el panorama editorial, ya sea contactando proveedores o explorando catálogos en línea. Un requisito para seleccionar material bibliográfico es haber evaluado previamente las colecciones de las bibliotecas de la Universidad. Se debe de cuidar la saturación de material obsoleto o en mal estado para dar lugar a las nuevas adquisiciones. Otra entrada de libros es la donación, medio por el cual recibimos constantemente materiales que debemos evaluar para sólo recibir textos pertinentes para nuestros planes de estudio. Una parte importante de nuestras funciones es estar al tanto de los planes de estudio y la bibliografía básica, es por ello que se revisa el porcentaje de cobertura en nuestro catálogo.

P: ¿Su biblioteca tiene algún proyecto especial en el que esté participando del que quiera contarnos?

Rubén Pérez Cantor is standing in front of a book case.

Carlos Alberto: Sí, tenemos un proyecto de convertir a nuestras bibliotecas en lugares con una mayor participación académica. Por ejemplo, estamos trabajando con la Red de Humanidades Digitales, hasta el año pasado organizamos tres talleres que, de manera conjunta, hemos coordinado e impartimos con académicos de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. También contamos con un proyecto de capacitación con alumnas de la Facultad de Letras de la UAQ, en donde se enseña a los bibliotecarios a desarrollar competencias lectoras. Por último, tenemos un proyecto de fomento a la lectura para los trabajadores administrativos de nuestra universidad.

Rubén: La Dirección General de Bibliotecas tiene un espacio semanal en la radio universitaria donde mi compañero Carlos Alberto Martínez Hernández y yo recomendamos libros, revistas y bases de datos que se tienen en el sistema de bibliotecas. Lo que nos interesa es cambiar la figura del bibliotecario, que deje de ser aquel que sólo acomoda libros para convertirse en un lector comprometido con la institución que pueda hacer recomendaciones literarias de acuerdo con el usuario.

P: ¿Cuál cree que será el papel de su biblioteca durante los siguientes 10 años?

Carlos Alberto: Los bibliotecarios tenemos que contar con habilidades didácticas, lectoras, informacionales, sólo por mencionar algunas. Con esto, la biblioteca podría tener un lugar central en la formación académica dentro de nuestra comunidad universitaria.

Rubén: Dentro de la Universidad Autónoma de Querétaro debe de reclamar un papel medular en la maduración intelectual de los estudiantes. Debe diversificar sus servicios y adaptarse al mundo del libro digital sin perder de vista el libro impreso. La biblioteca debe de dejar de ser para muchos ese lugar al que van conectarse a internet o al baño, espero que durante los siguientes 10 años logremos captar la atención de esos usuarios potenciales a través de estrategias, como una agenda cultural consolidada y una variedad de materiales que les interese.

R: ¿Cuál es el mayor reto que tenemos los profesionales de la información para la biblioteca del futuro?

Carlos Alberto: Leer mucha historia para dejar de utilizar frases y términos comunes como: sociedad de la información o del conocimiento, necesidad de información, posverdad, fakenews, entre otros tantos. Es decir, tener una visión crítica de nuestra profesión.

Rubén: Dentro de la Universidad Autónoma de Querétaro debe de reclamar un papel medular en la maduración intelectual de los estudiantes. Debe diversificar sus servicios y adaptarse al mundo del libro digital sin perder de vista el libro impreso. La biblioteca debe de dejar de ser para muchos ese lugar al que van conectarse a internet o al baño, espero que durante los siguientes 10 años logremos captar la atención de esos usuarios potenciales a través de estrategias, como una agenda cultural consolidada y una variedad de materiales que les interese

P: ¿Qué le gustaría preguntar a la siguiente persona que entrevistamos?

Carlos Alberto: ¿Por qué son importante las humanidades dentro del profesional de la información?

Rubén: Si tu hija o hijo quisiera seguir tus pasos en la biblioteca, ¿qué consejo le darías?

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